Noticias de los Socios

› Publicaciones propias

Catedral Anglicana de Buenos Aires: Del siglo XIX a un presente solidario

Otros

“Nuestra misión es alimentar a la comunidad del Microcentro, física, psíquica y espiritualmente”, explica el Reverendo Mike.


Compartir en Twitter

Paso distraído por la City porteña. Hace rato quedaron atrás las tres de la tarde. El fragor bursátil y financiero deja paso a algunos distraídos oficinistas que transitan la angosta 25 de Mayo.

De camino a la Plaza, a mano derecha, unas rejas negras, robustas, interrumpen de repente en la monótona línea municipal.

Una escalinata breve, pero que ocupa todo el ancho del terreno, da paso a una edificación que impacta por sus seis columnas de orden neo-dórico sobre las que descansa un frontispicio; en él solo puede verse una ascética cruz.

Se trata de la Catedral Anglicana de Buenos Aires, el templo no católico más antiguo de Sudamérica, cuya construcción comenzó poco después de que en 1830, el entonces Gobernador de Buenos Aires, Don Juan Manuel de Rosas, cediera el terreno que había pertenecido al camposanto del antiguo Convento Mercedario de San Ramón Nonato, hoy conocido como Iglesia de la Merced.

En la pared interior del atrio aun puede leerse la placa de madera original en la que está registrada la donación, así como los nombres de quienes diseñaron y edificaron la Catedral: Richard Adams, arquitecto, y Thomas Whitfield, constructor.

Inaugurada oficialmente el 6 de marzo de 1831, recibió el nombre de Iglesia Episcopal Británica de San Juan Bautista.

Un espacio para toda la comunidad

Quienes profesan la religión anglicana, todos los domingos a media mañana pueden asistir al oficio que ofrece el Reverendo Mike Wilkie, ordenado en la Catedral de Exeter luego de asistir a un seminario en Londres, y llegado a Buenos Aires en 2005.

Sin embargo, la Catedral Anglicana también está en un proceso de aggiornamiento para insertarse en la comunidad. Por esa razón, se decidió reformar el salón anexo, ubicado detrás del templo.

“Nuestra misión es alimentar a la comunidad del Microcentro, física, psíquica y espiritualmente”, explica el Reverendo Mike. Entonces, desde la Asociación Amigos San Juan Bautista están promoviendo una poderosa iniciativa: “La propuesta contempla a adultos mayores, a través de la oferta de talleres y proyectos grupales; personas sin hogar, ofreciéndoles psicología social, tareas de inclusión y cenas que repartiremos a través de ONGs de nuestra red; y a empleados de oficina, para quienes estamos armando un comedor saludable, a precios muy competitivos, actividades culturales y conciertos”, resalta Wilkie.

Fundraising

El proyecto se articula a partir de la oferta de comida para los oficinistas: “La idea es que la venta de almuerzos produzca fondos para las obras filantrópicas y de apoyo a la comunidad, pero primero se necesita equipar el salón con una cocina profesional y un comedor”, explica Carla Romano, fundraiser de Qendar, la agencia de comunicación integrada de marketing encargada de generar recursos.

Quienes estén interesados en sumarse a la campaña de recaudación que lleva adelante la Asociación de Amigos San Juan Bautista para el financiamiento de la iniciativa, pueden contactar a Carla a través de su correo, cromano@qendar.com.ar, o del (15) 3929-1535


Eventos